
Siglo XXXIII, como la edad de Cristo. Los seres humanos vivimos con la televisión implantada en el cerebro desde el nacimiento: como en vuestra antigüedad se ponían los pendientes a las niñas, así uno se acostumbra mejor. La telepatía es el método de telecomunicación más extendido, entre usuarios de todas las naturalezas y especies. Para que lo entendáis desde vuestra perspectiva del pasado, la comunicación piedra-ratón es tan telepática como un diálogo entre tu padre y su PC. Todo el mundo se desplaza a pie o en bicicleta. Se tuvo que prohibir cualquier otro tipo de medio de locomoción para salvar el planeta de las guerras y la contaminación producida por los combustibles. Para desplazamientos transcontinentales, el velero es la única opción. Comemos pastillas hipernutritivas, excepto en los días de Navidad y Fin de Mundo, que nos ponemos las botas como vosotros, degustando todos los manjares que nuestras culturas recuerdan, excepto en el caso de los anglosajones, porque ya no quedan pavos en la Tierra. Seguimos recluidos en esta esquina de la Galaxia que es nuestro planeta. No sabemos de otros mundos ni ellos de nosotros. Es raro, la verdad, pero estamos definitivamente solos como vida orgánica con conciencia. Monstruos verdes sí que han encontrado en Plutón y en RRG678, pero no fue posible la comunicación y resolvimos no molestarles. Esta decisión fue un hito en el orden de la Tierra: se hizo el primer referéndum a escala mundial para tomar tal decisión. Eso sí, tardamos casi 1 año y medio en cerrar el asunto con tanto candidato, debate, traducciones y recuentos. Las guerras se acabaron una vez que se abrazó la anarquía global y el gobierno universal. Ya sé, no lo entendéis, para vosotros esto es una bipolaridad discordante, pero es que aún no estáis preparados para afrontar este reto. Y en el amor…en el amor todo sigue igual, exactamente como vosotros lo conocéis: chico ama chica, chica pasa de chico, chico suspira y sufre hasta que conoce a otra chica, primera chica ahora ama chico, chico ama dos chicas, etc. O chico ama chico, chico pasa de chico, chico suspira y sufre…etc, etc, etc. Eso sí, las autoridades planetarias ante la irremisible pérdida de energía vital que suponen todos estos devaneos, han tomado cartas en el asunto de las relaciones sentimentales. Se dieron cuenta de que el amor era imposible de controlar así que intentaron mitigar los daños que producía. Y así en todos los barrios, sectores y divisiones, podemos encontrar una escuela gubernamental de poligamia. Es absolutamente obligatorio asistir al menos una vez al año para una sesión de recuerdo, si tienes tu carnet de polígamo en uso. Si eres sospechoso de monogamia, porque has confesado públicamente o no has conseguido el juramento anual de 3 parejas sexuales, debes acudir indefinidamente a las clases hasta conseguir tu certificación. Las clases se asemejan bastante a las arcaicas sesiones de alcohólicos anónimos. Cada uno de los asistentes cuenta por turnos cual es su historia, como ha llegado a caer en la monogamia. Algunos es por cansancio o depresión y sostienen que su energía se agota más buscando nuevas parejas sexuales que ejerciendo su monogamia. Otros juran amar con tal fervor a sus parejas, que no desean a nadie más. En algunos casos, se trata de los miembros más radicales de la Secta Vintage, que disfrutan viviendo como en el Siglo XXI, con sus forros polares y todo. Pero la mayoría de los asistentes, son polígamos reconocidos que asisten únicamente para su conseguir su sello anual.
¿Por qué os cuento todo esto? Veréis, yo soy profesor en la escuela de Poligamia 44 de la División Margarita, sector Obama, subnación 556.Para mí, la evolución de la especie solo es posible a través de la compartición de conocimientos. En mi mundo, esto es terriblemente sencillo. Pero ayer por la noche, mientras lavaba mis manos en la fuente común, un pensamiento me trastocó. ¿No sería bonito poder compartir nuestros descubrimientos con nuestros hermanos del pasado? ¿No sería gratificante poder ahorrar a la humanidad siglos de monogamia? Y la solución apareció de golpe en mi frente: debo intentar evangelizar el pasado, acercar la poligamia global a las generaciones que me preceden. Por ahora, no me he preocupado del método de transferencia, esa no es mi especialidad. Me parece mucho más importante fijar el contenido del conocimiento a retro-transmitir. Y esto, queridos alumnos pasados, es lo que tenéis entre las manos: una guía breve de poligamia que plasma, de forma condensada, todo mi conocimiento en la materia. Puede ser usado como manual del profesor o como libro de cabecera, dada su brutal simplicidad. Recordad que siempre trataremos de mostrar otras opciones, nunca imponer una solución.
Si os parece, vamos a dejar a un lado a los radicales sectarios y a los polígamos reconocidos, y nos vamos a centrar en los otros dos grandes grupos de individuos, que son los que más necesitan nuestra ayuda.
Grupo D: Monógamos por Desgana. Son fácilmente identificables por su apatía general. Normalmente, tienen antecedentes de mala praxis sexual, con denuncias por egoísmo de placer y poca variedad en caricias. ¿Qué podemos hacer para sacarles de su ostracismo sexual? Lo primero: es necesario facilitar a estos individuos el acercamiento a otras parejas sexuales. Ellos siguen deseando a su prójimo, pero no tienen fuerzas para conquistarlos. Son polígamos en conciencia pero no pueden demostrarlo. Lo más sencillo para cumplir rápidamente con tu objetivo como profesor, y este es un truco infalible, es empujar a uno de ellos hacia otro en su misma situación. De repente se produce una especie de reacción en cadena dentro del grupo de desganados, de forma que salen de las clases con su reluciente carnet de polígamo y 5 parejas sexuales asiduas.
Grupo E: Monógamos por Enamoramiento. Lo primero que debes recordar es que todos hemos estado en esta situación alguna vez en la vida. Por más o menos tiempo. Debes tratarles con sumo cuidado para no partirles el corazón. ¿Podemos hacer algo para ayudarles? ¡Desde luego! En este caso debemos seguir el método de los tres pasos. No os precipitéis en pasar de uno a otro, tened paciencia. En primer lugar, planteadles: seríais infieles si vuestros amados no pudieran saberlo jamás, si no les dañase? Ante una respuesta afirmativa, ya tienes al alumno encarrilado: solo tienes que darle un empujoncito apelando a que la poligamia está en él, y solo la aparta de sí por no dañar a su amante. Si conseguimos que entienda que la otra parte amada siente lo mismo y que hablando pueden conseguir mejorar sus destinos, ya tenéis dos polígamos más en el aula. Paso dos, plantearemos lo siguiente: seríais infieles si vuestros amados no lo supieran jamás y vosotros no pudierais recordarlo? Con esta pregunta, atacamos a los alumnos que se sienten culpables, que no pueden soportar la traición al ser amado en su conciencia. Con esta sencilla pregunta, les hacemos conscientes de que la raíz de su monogamia es la culpa y que es un infierno innecesario vivir con ambas, culpa y fidelidad. Los individuos que en este punto sigan en sus trece, sufren de un enamoramiento gravísimo. Daros cuenta de que se mantienen firmes mientras en resto de sus compañeros de aula ya han claudicado. Para tranquilizaros os diré que el porcentaje de este tipo de alumnos es increíblemente bajo. Y siempre nos queda el paso 3 y definitivo. Esperar…El enamoramiento es un sentimiento profundo pero pasajero. Tarde o temprano, el alumno volverá a su ser normal y saldrá del programa en los pasos 1 o 2. Es solo cuestión de tiempo y paciencia.
Y esto es todo, queridos alumnos pasados. Espero sinceramente que este manual os haya resultado ameno y os sea de utilidad. La poligamia gubernamental es uno de los avances más importantes de la era posmoderna y espero que podáis empezar a abrazarla cuanto antes. Para mí, ha sido un autentico placer compartir mis humildes conocimientos con vosotros.
Un último consejo de un amigo del futuro: disfrutad de vuestros cuerpos sin medida, que cuando os llegue el turno en la incineradora, no quede de vosotros nada más que unos felices huesos eternamente compartidos.


