
Alberto sabe a fresa y Juan Pedro a marihuana ¿Quién puede elegir entre fresa y marihuana? Alberto es mis domingos al sol en el Retiro, mis noches de lunes en el cine, mi calma. Juan Pedro es mi tormenta de verano en San Juan, mis montañas de la luna, mi tempestad. Y mi alma necesita tempestad para apreciar la calma y la calma para ansiar de cuando en cuando una tempestad ¿Cómo elegir entre una y otras? ¿Cómo dejar la dulzura amiga y abrazar la pasión desnuda? ¿Cómo desdeñar la locura y disfrutar tranquilos de nuestra cordura? Soy débil, no puedo. Y sigo adelante luchando entre brisa y temporal, escondiendo a Juan Pedro en las plazas oscuras para que Alberto disfrute sin rencor de sus tardes amables. Pero siempre, cuando amo a uno, deseo desenfrenadamente a su mejor amigo. Me consumo, con sumo placer.
