Publicado en Cadáver exquisito, Poesía, Teatro 2015

Cadáver exquisito (III)

En cualquier parte nace un verso que convierte el mundo en un sitio mejor. En un lugar dónde quedarse. Quieto, inmóvil, muerto, en una vida que siempre pensé que no me correspondía porque yo siento que mi vida no puede continuar de fresa y chocolate.

Y me muero en sus ojos verdes cada vez que me mira. Es que no puedo pensar en nada que no sean tus manos en mi cuerpo desnudo, como estaba en su cama, empotrandome como nadie. Me tocó como nadie. Me mordió la lengua que buscaba el fondo de su boca, y mis dientes se clavaron en sus labios rojos y carnosos, manos que se posan en mi culo. Tan alto que nunca soñaste llegar. Buscame entre sabanas que me recubren lo justo, aunque tampoco inporta. Nunca más nada importaría, sólo su lengua en mi sexo.

Publicado en Cadáver exquisito, Poesía, Teatro 2015

Cadáver exquisito (II)

Maria se levanta cada mañana y se arrastra. Su corazón estalla en mil pedazos. Ya no sé si es de noche o de dia, porque el sol sale a cualquier hora, para saltar los muros de los miedos, y por fin logramos lo que siempre soñamos, lo que nunca nos atrevimos, corriendo desnudos como haciamos cuando nos escondiamos en aquellas playas de arena fina y sus aguas bañaban mi razón.No pude más y me dejé llevar.

A ti, tan tonto, que me ignoras. Ya te pedí perdón ¿Qué más quieres hacer conmigo? Vuelame más allá de los sentidos, arrancame la ropa y hazme sentir como si nunca me hubieran follado así, rompiendo mi boca juguetona, y entonces, mi risa me acompañó y se murió de repente.

Sangre viva, pasión, en tu cuerpo, nos amamos en la noche hasta que ya no tengo manos sin tu olor, no versos que no te nombren junto a mis tetas. La izquierda, la derecha, que más da.

Publicado en Cadáver exquisito, Poesía, Teatro 2015

Cadáver exquisito (I)

Me encontré entre tus entrañas.  Y de repente me vi desnudo como un bebé blanco que nunca se ha expuesto a este mundo. Mundo redondo, pleno, maravilloso. Siempre me quiero morir de amores y pasiones. Soy yo. Depende del dia, puedo dar un paso más allá del fin del mundo que te pintan.

Los momentos que nunca tuvimos nos recordaban sus cuerpos temblorosos, gimiendo entre sus brazos, dentro de su cuerpo. Sintiendo cada momento se hace más corto.

Pero me ignoras de tal forma como Madrid en verano. No me digas más, no hables, no pienses, no controles mis ansias ni mis besos. Abandónate y sueña conmigo.